El primer modelo de diseño de cubierta de la colección podríamos denominarlo decimonónico porque sigue el modelo de algunas colecciones de bolsillo del siglo XIX como “Tauchnitz” (Alemania, 1895); y herederas de esta, a principios del XX como “Gallimard” (Francia, 1919), “Medusa” de A. Mondadori (Italia, 1933), “Austral” (Argentina, 1937), etc.
Es más que evidente el parecido con el diseño de cubierta de “Tauchnitz Edition”, tanto en el marco y grosor de sus líneas, como en las tres divisiones en las que se divide el rectángulo central.
Con el resto de colecciones mencionadas anteriormente, comparte algunas claves; un marco, formado por líneas o filetes; los textos, compuestos en versales; y un anagrama, símbolo, marca o logotipo.




Otro parecido significativo con respecto a las divisiones en las que se divide el marco rectangular de la cubierta es con la colección “Medusa” de A. Mondadori, además comparten el formato y el tamaño.

A. Mondadori. 1940.

Atendiendo al primer volumen, podemos decir que el formato es rectangular, con un ancho de la cubierta de 12 cm y una altura de 19,2 cm (esta medida varía ligeramente, ya que se encuadernaban sin cortar los pliegos). Por tanto, el tamaño de los ejemplares tiene una proporción áurea (1:1,6).
Lo que caracteriza y diferencia a “Áncora y Delfín” en el diseño de la cubierta, es la composición de los textos sobre unas bandas caladas en su fondo. Todos los textos están compuestos en versales e impresos por negro, y sólo se utilizan dos tintas en las cubiertas y sobrecubiertas: la del fondo y la del negro para los textos y filetes.

1ª edición: febrero de 1943.
ESTUDIO DE LA ESTRUCTURA DE LA CUBIERTA
La disposición de los textos y elementos de la cubierta está estructurada en tres franjas o rectángulos horizontales dentro de un marco rectangular. Existe una jerarquía visual entre la parte superior y el centro, siendo esta última quizás la más visible de la cubierta. En este espacio (un cuadrado imaginario) se dispone la información principal: el autor en la parte superior, el título en el centro del cuadrado (en un cuerpo de letra superior al del autor) y la marca y nombre de la colección en la parte inferior de dicho cuadrado (en el tipo de letra más pequeño de la composición).
Del centro hacia la parte inferior, se subdivide en otros dos rectángulos horizontales. En el inferior, separado por dos filetes finos, se componen dos líneas de texto: la ciudad-sede donde se ubica la editorial y debajo las iniciales de esta (en un tipo de letra superior al del nombre de la colección).

En cuanto a los tipos o familias de letra utilizados en la composición, varían del volumen 1 al volumen 2. En el vol. 1 Cavilar y contar de Azorín, todos los tipos están compuestos en versales e impresos en negro sobre bandas blancas que están caladas en el fondo, excepto la “Y” del título que está pisando sobre dicho fondo. En cuanto a los tipos utilizados tengo dudas. El título tiene algunos caracteres iguales y otros similares a una Grotesca (Ideal entrefina o reformada); el autor, nombre de la colección, ciudad e iniciales de la editorial en Elzeviriano Ibarra.

Los tipos del vol. 2 Cumbres borrascosas de Emily Brontë primera edición, son muy homogéneos y la impresión es de mejor calidad que la del volumen anterior. Se asemejan a las características de la Bodoni Old.

Cumbres borrascosas de Emily Brontë.
1ª edición: junio de 1942.
La reedición del volumen 2 en mayo de 1943 marcó un cambio significativo en las familias de tipos utilizados en la composición de los textos, un cambio que ya se había implementado anteriormente en el volumen 8, El hermano de la costa de Joseph Conrad, editado en febrero de 1943, donde se emplearon tipos de palo seco.

Cumbres borrascosas de Emily Brontë.
2ª edición: mayo de 1943.
Es en el lomo, donde se nota más claramente la diferencia de diseño entre el volumen 1 y el 2, y también se puede observar cierta similitud con la estructura del lomo de la sobrecubierta de “Austral”.

Desde el volumen 18 hasta el 99, así como en algunas reediciones de los primeros diecisiete volúmenes, la encuadernación de la cubierta se realizó en cartoné, forrada con tela azul. En cuanto al diseño, la cubierta presenta la marca de la colección (un ancla y un delfín) en relieve (convexo), centrada en un cuadrado de 47 mm de lado, con bordes redondeados en hueco (cóncavo), colocado a igual distancia de los bordes izquierdo, superior y derecho.

A partir del volumen 100 hasta el 190, que es el último ejemplar del Modelo 1 (con algunas excepciones que se mencionarán en próximos artículos), la cubierta experimentó varias transformaciones. La primera fue en el material de encuadernación, y aunque los ejemplares continuaron encuadernados en cartoné, se sustituyó la tela por un material plástico (guaflex) que imita la tela y tiene el mismo color. La segunda transformación afectó al diseño de la marca en relieve, donde se redujo el tamaño del ancla, se mejoró el dibujo del cabo que sale del ancla y se eliminó el cabo que lo rodeaba. Además, la marca se centró en un cuadrado de 47 mm de lado, pero con bordes rectos en hueco (cóncavo), y se colocó a igual distancia de los bordes izquierdo y derecho, y a 47 mm del lado superior.

En el lomo de la cubierta en tela, los textos, la marca y adornos van estampados en dorado. La calidad, tanto del golpe en seco de la cubierta como el estampado de los textos y marca, son excelentes, superior a la de la impresión de los tipos en la sobrecubierta. Existen tres tipos de diseño de adornos y composición de los textos en los dorados del lomo, son pequeños detalles que nos pueden servir para identificar las diferentes ediciones de los ejemplares.

La sobrecubierta, excepto en algunos casos, mantiene el mismo diseño, composición y fondo de color que las cubiertas de los ejemplares encuadernados en rústica. La aparición de la sobrecubierta en los ejemplares encuadernados en tela introdujo nuevos elementos en el diseño del libro, como las solapas y las guardas.




A la izquierda, sobrecubiertas de los ejemplares 4 y 5. A la derecha cubiertas en rústica de los mismos ejemplares. Se puede observar que mantienen el mismo color de fondo, sin embargo, en el caso de la obra La fugitiva, los titulares, están compuestos en diferentes familias de tipos.
En las solapas se incluyen datos relevantes sobre la colección y se proporciona información adicional para el lector, como reseñas de prensa y radio que valoran la obra, una fotografía del autor o autora, un listado numerado de los ejemplares publicados hasta la fecha, el precio. del ejemplar, etc. La información ofrecida en las solapas variará a lo largo de los 190 volúmenes de este Modelo 1, tanto en diseño como en composición tipográfica.

En cuanto a las guardas, siempre se reproduce el mismo diseño y la misma marca, impresa a un solo color (azul turquesa suave), desde el volumen 18 hasta el volumen 341, momento en el que la editorial cambia el material de la encuadernación.

Un dato importante a tener en cuenta, es el de la numeración de cada ejemplar. En los primeros diecisiete volúmenes encuadernados en rústica, esta, se componía en el lomo de la cubierta. Con la aparición de los ejemplares encuadernados en cartoné, el ejemplar, pasó a numerarse en el lomo de la sobrecubierta y en la solapa. Todos los lectores saben que las sobrecubiertas o camisas, por lo general, sirven para proteger aunque también sabemos que hay lectores que las desechan. Este hecho tan simple, el de eliminar las sobrecubiertas, hace que desaparezca todo rastro sobre el número del ejemplar dentro de la colección.

En principio no parece algo preocupante, pero estamos hablando de una colección, es decir, los volúmenes tienen orden. Esta corrección (o necesidad) tipográfica, de numerar el ejemplar, tanto en la sobrecubierta como en el interior, se hizo nada más y nada menos que en el volumen 100, Noticia de Cataluña de J. Vicens Vives, diez años después, de la aparición del primer ejemplar encuadernado en tapa dura y con sobrecubierta (1954).


A lo largo de los ciento noventa volúmenes que conforman este Modelo 1, habrá cambios continuos, tanto tipográficos en la disposición de los elementos, como en la utilización de diferentes encuadernaciones y materiales, así como en las familias tipográficas utilizadas en la composición de los textos de las sobrecubiertas. Uno de los cambios más importantes es la utilización del blanco como color de fondo de las sobrecubiertas para los ejemplares del Premio Eugenio Nadal. Estos cambios se explicarán tanto en nuevos artículos temáticos como en el estudio individualizado que iremos presentando de todos los volúmenes de nuestra colección.

Por último, para los coleccionistas de “Áncora y Delfín”, aquí hay un dato para clasificar los libros. Entre 1942, fecha de la aparición del primer volumen, y 1960, año en que se publicó el volumen 190, que es el último libro del Modelo 1, la colección está compuesta por 17 ejemplares en rústica, más estos mismos ejemplares en cartoné, más los ejemplares que van desde el volumen 18 hasta el 190 en cartoné, además de dos ejemplares, el 104 y el 105, de nuevo diseño. En total, se publicaron 209 ejemplares primera edición siguiendo el modelo de diseño aquí descrito.

Una respuesta a “Modelo 1: Diseño y estructura”
[…] el artículo de este blog sobre el Modelo 1 de diseño de la colección “Áncora y Delfín”, señalé la dificultad de organizar la colección si se […]
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