La correspondencia entre Miguel Delibes y su editor Josep Vergés, nos puede llevar a un viaje de investigación sobre el diseño editorial de la colección «Áncora y Delfín» y su evolución.
En carta del 12 de febrero de 1955 Miguel Delibes le comenta a Josep Vergés (su editor): “He visto en Madrid el nuevo formato de «Áncora y Delfín». Acredita tu gusto depurado.”
Vergés en carta de 19 de febrero de 1955 le contesta: “Lo del nuevo formato de «Áncora y Delfín» no pasó de ser un intento. Volvemos a la antigua presentación. Los libreros se han levantado todos en contra y no quiero más probaturas.”
(Miguel Delibes – Josep Vergés. Correspondencia, 1948-1986.
Ediciones Destino, pags. 124-126)
Esta simple afirmación, cargada de admiración, se convierte en la piedra angular de un análisis más profundo.
Para averiguar a qué se refería Delibes, el primer paso fue localizar los volúmenes que Ediciones Destino había publicado en las fechas cercanas a febrero de 1955. En octubre de 1954 se publicó el volumen 101 (Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela), en noviembre el volumen 100 (Noticia de Cataluña de J. Vicens Vives), en diciembre se publicaron los volúmenes 103 (El canto del gallo de J. A. Giménez-Arnau), 104 (Juegos de manos de Juan Goytisolo), y volumen 105 (Las raíces de José María y Ramona Massip).
El diseño de la sobrecubierta sería modificado en dos volúmenes, pasando a un diseño más sutil, aunque también más robusto. Lo que Delibes denominó nuevo formato era, de hecho, un cambio en el diseño de las sobrecubiertas, no en el formato físico del libro. Esta confusión terminológica abre la puerta a un examen de dichos volúmenes.


Entre las diferencias más reveladoras encontramos las siguientes: las líneas que marcan los tres espacios son más rotundas; el tipo de letra utilizado en los textos (Futura) es reconocible; la marca de la colección aparece calada en un cuadrado negro; las bandas características del diseño anterior, que están caladas en el fondo y donde se imprimen los textos, ahora sólo se utilizan en el título, mientras que el resto de textos se imprimen en negro pisando el fondo; en el lomo hay un calado para el título y la marca y desaparece el nombre de la colección (Áncora y Delfín), que se imprimía por encima del número del volumen del modelo original; y por último, la contracubierta, en donde aparece impresa una foto del autor en blanco y negro, mientras que en el diseño original esta aparecía impresa en la solapa primera de la sobrecubierta.
El siguiente paso del estudio es averiguar si tal como indicaba Josep Vergés se volvía a la antigua presentación.
Los siguientes volúmenes fueron: 106, Premio Eugenio Nadal 1954 (La muerte le sienta bien a Villalobos de Francisco José Alcántara), 107 (Diario de un cazador de Miguel Delibes), y 108 (La original rebelión del cabo Asch de Hans Hellmut Kirst), etc. Todos ellos siguiendo el modelo del diseño original.

La posible reedición del volumen 104 y 105 ¿Cómo sería su diseño?
Por último habría que comprobar, ya que sólo había dos volúmenes con el diseño nuevo (104 y 105), si estos en una posible reimpresión mantendrían su diseño.
He encontrado una segunda edición del volumen 104 (Juegos de manos de Juan Goytisolo), esta edición aparece en septiembre de 1960 y como no podría ser de otra manera, su diseño corresponde al original. Refleja el deseo de continuidad del editor.

No sólo nos indica en la anteportada la fecha de la segunda edición, si no también en una faja publicitaria nos hace referencia a esta edición.
Estas dos fotografías de Goytisolo nos sirven para observar el paso de los años (seis) y el cambio de imagen del autor.

Otra clave para averiguar las distintas ediciones la podemos encontrar en las solapas de la sobrecubierta. En la solapa de esta edición, concretamente en la contra, la editorial anunciaba las últimas obras publicadas, siendo el último de los volúmenes presente el 179 (Primera memoria de Ana María Matute, Premio Eugenio Nadal 1959). Al conocer que esta obra salió a la venta en 1960, podemos concretar que esta sería la misma fecha en la que se publicó la segunda edición de Juegos de manos.
En cuanto al volumen 105 (Las raíces de José María y Ramona Massip), a día de hoy, el rastro de una segunda edición sigue siendo un misterio.
Lo que comenzó como un halago de Delibes a su diseño y no a su formato, se convierte en un caso de estudio sobre la relación entre la imagen del libro y los libreros, y nos ofrece una mirada íntima del proceso editorial. También nos invita a reflexionar sobre la importancia del diseño en el mundo de los libros, cada detalle cuenta y cada palabra puede abrir nuevas puertas de exploración.
