Libro RTV Biblioteca Básica; ¿Un plagio o simple casualidad?

La mayoría de los que seguís este blog —amigos y lectores de una generación parecida— identificáis de sobra las cubiertas de la colección “RTV Biblioteca Básica Salvat; tan limpias, geométricas y repetitivas. El único cambio en su diseño era el color, muy llamativo en el elemento identificador y principal de la cubierta: un cuadrado, –efecto óptico– que en realidad no lo es (9,2 cm de ancho por 8,8 cm de alto).

Como en nuestro estudio sobre “Áncora y Delfín”, en esta colección también encontramos datos interesantes y reveladores desde el punto de vista del diseño.

Quiero aclarar, para empezar, varias cosas, ya que la información disponible —como casi siempre ocurre con el diseño editorial español— es difusa y con datos mezclados.

Para quienes tenéis libros en casa, os adelanto que posiblemente poseáis ejemplares de dos colecciones distintas —no de dos ediciones distintas—.

Voy a intentar ofrecer todos los datos que he podido reunir tras estudiar un buen número de ejemplares.

Existen dos colecciones de la Biblioteca Básica Salvat. La primera se la denominaba “Libro RTV”, y a la segunda, se la suprimía esa denominación. Ambas constan de cien títulos, y algunos de ellos se repiten con distinta numeración en las dos colecciones.

Antes de enumerar los detalles discordantes entre ambas, quiero poneros en contexto.

Situémonos: finales de los años sesenta

El diseño de los libros de la RTV Biblioteca Básica Salvat guarda estrechas similitudes con una estética de raíz decimonónica basada en dos elementos: la geometría y la tipografía, aunque e este caso, reinterpretada desde una óptica moderna.

El estilo del diseño editorial europeo entre las décadas de 1960 y 1970, caracterizado por una estructura geométrica como la que estudiamos, puede vincularse con la Escuela Suiza, cuya principal característica es el orden tipográfico logrado a través de un sistema de retículas. Diseñadores como Josef Müller-Brockmann (Escuela de Zúrich), Max Bill, Emil Ruder, Theo Ballmer y, sobre todo, Willi Baum, autor de la serie “Basic Concepts in Psychology”, desarrollaron un estilo en el que las ilustraciones geométricas, abstractas y dinámicas pueden considerarse un modelo de la colección que estamos analizando.

También hay que tener en cuenta a los diseñadores de las series “Penguin Education” libros sobre sociología, economía, etc. B. E. Rockett y Peter Stone, también utilizaron la geometría como ilustración para sus cubiertas.

Cubierta de la colección “Basic Concepts In Psychology Series˝. Diseño:Willi Baum, 1967
Cubierta de la colección “PenguinEducation˝. Diseño: Peter Stone, 1971
Cubierta de la colección “Penguin Education˝. Diseño: B. E. Rockett, 1971

Además de utilizar un cuadrilátero —no un cuadrado— como los anteriores ejemplos, el diseño de la cubierta de la “Biblioteca Básica”es una composición asimétrica pero equilibrada; además, el uso del color naranja en la mayoría de los volúmenes y las dos líneas negras paralelas utilizadas para delimitar la composición —semejante a los Penguin— refuerza su identidad visual y contribuye a su fácil reconocimiento por parte del lector.

Cubierta de “Penguin Books”. Diseño de JanTschichold. Ilustración de Stephen Russ. 1960
Cubierta de “Biblioteca Básica Salvat”. 1969

Como ocurre en muchos diseños de cubiertas, el nombre del diseñador fue ignorado en los créditos del libro. Es posible que perteneciera al equipo de las editoriales Salvat o Alianza. A día de hoy, no tengo ninguna pista sobre el autor del diseño de la cubierta.

El formato de 12,5 x 18,5 cm es un tamaño de libro de bolsillo poco común. Las medidas podrían estar determinadas por el tipo de papel utilizado en la rotativa. Este tipo de máquina se emplea para grandes tiradas. En esta colección, entre 200.000 y 300.000 ejemplares por título, —según los editores—.

Otra característica que define la colección es el tipo de cartulina utilizada para la cubierta: una cartulina telada, posiblemente Geltex de 360 g, blanca.

La encuadernación es rústica y fresada; es decir, los cuadernillos de las tripas del libro están pegados al lomo y no cosidos —de ahí que se despeguen con facilidad—, además, se utilizaban guardas. El motivo de estas, representa un templo griego. La guarda delantera izquierda consistía en una fotografía de dicho templo, mientras que la derecha se representaba por una ilustración; sin embargo, las guardas traseras se invertía el orden: la izquierda era una ilustración y la derecha una fotografía.

La colección RTV comprende tres series, diferenciadas por color: naranja (71 títulos), verde (22 títulos) y azul (7 títulos). El color naranja parece destinarse a las novelas en general; el verde, al ensayo; y el azul, al teatro.

La cubierta está impresa a tres tintas: negro para los textos —excepto “SALVAT”— y para dos líneas paralelas (1); crema para la contracubierta, una franja de 2 cm de ancho en la cubierta y un recuadro superior que incluye “libro RTV” y el número de la colección (2); y un tercer color para el reconocible cuadrilátero (3) —que no cuadrado—, que a muchos nos recordaba a un detalle de alguna de las composiciones de Piet Mondrian.

En el lomo aparecen dos recuadros en la tercera tinta: uno superior con el número de la colección y otro inferior con el nombre de la editorial. Dentro de un rectángulo con bordes redondeados y marco impreso en el mismo color se disponen el título y el autor, compuestos de abajo hacia arriba.

Todos los textos están compuestos en versales, excepto la palabra “libro”, en caja baja; y con distintos cuerpos tipográficos: el mayor corresponde al título y el menor al autor.

Las diferencias entre las dos colecciones

Las diferencias más significativas —y que serán más útiles para los coleccionistas a la hora de reconocerlas con rapidez— son las siguientes:

1— Desaparición del texto “libro RTV” en la parte superior derecha de la cubierta en la segunda colección.

2— En el lomo, el recuadro superior donde se compone el número de volumen amplía su mancha de color hasta el corte superior —a sangre—; y el recuadro inferior, donde aparece el nombre de la editorial —Salvat—, también se amplía por la parte inferior hasta el corte —a sangre—.

3— En la segunda colección se presentan nuevos títulos; además, también se repiten de la colección anterior y algunos de ellos con numeraciones distintas.

4.— Primera colección (1969–1971): comienza en 1969 con el número 1, impreso en Altamira Rotopress (Madrid), el volumen 2 a todo color, que se imprimió en Heraclio Fournier en papel couché, y el volumen 3 en Gráficas Estella (Navarra). Entre Altamira y Estella se repartieron la impresión de los 74 volúmenes de la colección “RTV Biblioteca Básica Salvat”. A partir del volumen 75 hasta el volumen 100, creo que sólo se imprimieron en Gráficas Estella—. El último título de la primera colección —volumen 100— se imprimió en 1971.

Segunda colección (1971): también compuesta por 100 volúmenes, comienza y termina en 1971; todos los ejemplares fueron impresos en Gráficas Estella.

Dos curiosidades

—El volumen 39 Las florecillas de san Francisco, se les olvidó componer el nombre de la imprenta.

—Los dos primeros volúmenes se vendían conjuntamente al precio de 25 pesetas. La primera edición se agotó a los primeros días de salida al mercado, ante la gran demanda en kioscos, en los volúmenes siguientes, los editores incluyeron una hoja publicitaria avisando de la próxima edición de los volúmenes 1 y 2, y al mismo precio que la oferta de salida.

Una vez definidas todas las características, os voy a presentar otra colección.

La editorial Labor sacó al mercado “Nueva colección Labor” en el año 1966, anterior a la “colección RTV” de 1969. Esta, en su cubierta, no aparenta nada que nos haga pensar en alguna relación con la que hemos estudiado.

Sin embargo, la sorpresa aparece en la contra de estos volúmenes, donde la similitud con el diseño de “RTV” resulta evidente. Se advierten coincidencias claras en el uso del color, la estructura cuadrilátera, la disposición de las líneas y el empleo de una impresión a dos tintas.

Los profesionales del diseño editorial —entendido como un oficio especializado— reconocemos que, a diferencia de otras disciplinas tradicionalmente consideradas artísticas, los derechos de autor vinculados al diseño editorial han sido históricamente desatendidos o insuficientemente reconocidos.

No ha sido posible identificar, en revistas especializadas ni suplementos culturales de la época, comentarios crí- ticos o referencias explícitas que aborden estas posibles similitudes.

Nota

Todos los volúmenes que aparecen en el artículo pertenecen a nuestra pequeña colección familiar.