LAS ILUSTRACIONES (UNA A UNA)

- Volumen: 74
- Autor: Camilo José Cela
- Título: Pabellón de reposo
- Edición: Segunda (Primera, Ediciones Destino), Octubre 1952
- Edición: Tercera (Segunda, Ediciones Destino), Octubre 1957
- Edición: Quinta (Cuarta, Ediciones Destino), Noviembre 1971
- Imprenta de la tercera edición (Segunda, Ediciones Destino):Talleres tipográficos Ariel, S. A.
- Imprenta de la quinta edición ( Cuarta, Ediciones Destino): Gráficas Europeas
- Tintas planas de la primera edición ilustrada (Ediciones Destino): Cuatro
- Tintas planas de la segunda edición ilustrada (Ediciones Destino): Tres
- Ilustrador: ¿Erwin Bechtold?
La primera sobrecubierta del volumen 74 publicada por Ediciones Destino corresponde a lo que he denominado en este estudio como “modelo 1”: un diseño geométrico, con fondo de color rojo.
La editorial, con el objetivo de revalorizar el libro, anuncia mediante una faja la salida al mercado de la tercera edición de la obra.

Sin embargo, en la página seis de este volumen aparecen consignadas las distintas ediciones y sus respectivas fechas. En la primera línea se menciona el nombre de la editorial que imprimió la primera edición: Afrodisio Aguado, S. A., Madrid, 1944. Esto nos indica que lo que Ediciones Destino presenta como segunda y tercera edición corresponde, en realidad, a la primera y segunda edición publicadas por esta editorial.

Además de esta evidencia, en la página 11 del volumen que la editorial considera la tercera edición, Camilo José Cela incluye una nota titulada “Nota a la segunda edición”. En ella comienza diciendo: “Esta segunda edición —o tercera, si contamos, a la usanza francesa, la aparición del libro en las páginas del semanario El Español; o cuarta, si no olvidamos la tirada de veinticinco ejemplares para amigos que se hizo aprovechando el plomo del periódico—…”

Esta nota no se incluye en las ediciones sucesivas. Lo comprobamos, por ejemplo, en el volumen correspondiente a la quinta edición, de noviembre de 1971. En la página seis de dicho ejemplar aparecen nuevamente las distintas ediciones, comenzando por la de Afrodisio Aguado (abril de 1944), aunque bajo el sello de Ediciones Destino.

Este volumen 74 es muy especial por diferentes razones. Además de lo ya relatado sobre las ediciones, presenta la curiosidad de que existen dos sobrecubiertas distintas ilustradas (Modelo 2) de Pabellón de reposo: una de ¿1963? y otra de ¿1971? Este cambio de ilustración para distintas ediciones es muy raro en la colección “Áncora y Delfín”; en nuestra colección, sólo tenemos tres títulos en los que ocurre esto. Además de este, también tenemos dos sobrecubiertas del volumen 311 (El reinado de Witiza, de F. García Pavón) y del volumen 473 (Diario de un español cansado, de Francisco Umbral). Por cierto, la ilustración del volumen 311 es la misma que la del volumen 494, otro caso insólito dentro de la colección.
La primera sobrecubierta de este libro de Cela, es una ilustración narrativa, con un trazo esquemático pero muy seguro y, como en casi todas las ilustraciones de Bechtold, con masas de color que, con rotundidad, consiguen diferenciar los elementos esenciales: tres, en este caso: un operario, una carretilla —que parece una prolongación del propio operario— y un féretro.
Cela en su nota a la segunda edición escribe:
… “Pabellón” del que sus personajes no salen sino por la negra puerta que los ha de llevar al otro mundo, …
Esta ilustración tan directa, por alguna razón, no gustó —¿al autor?, ¿a la editorial?, ¿a la censura?— y fue sustituida en la ¿quinta edición? (noviembre de 1971).

La segunda lustración del mismo titulo es un misterio, no por la mano (flácida), sino por la espiral que pisa sobre un círculo de trazo irregular, en color naranja –¿mancha de sangre?– . El dibujo es sencillo, trazado de una vez, sin titubeos, con un principio y un final; observamos solo cuatro dedos: se supone que el pulgar está escondido.
Puedo creer, que el ilustrador había leído la nota a la segunda edición, donde Cela escribe: “Muy lejos –y muy cerca también, “girando un poco sobre nosotros mismos”.
Este tipo de ilustraciones simbólicas eran muy corrientes en los años 60 y 70. La espiral puede sugerir introspección, encierro o enfermedad; el trazo irregular, fragilidad; y la mano incompleta, lo truncado.

La espiral, es un elemento que el ilustrador ha utilizado en otras ilustraciones, por ejemplo en los volúmenes 400 (Diario de una tregua de Dionisio Ridruejo) y 433 (Una virgen llama a tu puerta de Ramón J. Sender).


Volúmenes 400 y 433 con la espiral como motivo de ilustración.
Alguna vez he contado que, cuando llega a nuestras manos un libro de segunda mano, puede que le falte la sobrecubierta o que la que lleva no corresponda con la edición original. Esto último puede pasar por varias razones.
Por un lado, un vendedor puede querer subir el precio del ejemplar si se trata de una primera edición y, además, conserva la sobrecubierta. En ese intento por “revalorizarlo”, puede terminar poniendo una sobrecubierta que en realidad no le corresponde, mezclando ediciones y confundiendo al lector o al coleccionista.
Otra posibilidad es que sea la propia editorial la que provoque el desajuste. A veces, en sus almacenes quedan ejemplares antiguos sin vender. Si el autor publica un nuevo título algún tiempo después, puede que la editorial decida aprovechar esas tripas antiguas (es decir, el interior del libro ya impreso) y las cubra con una sobrecubierta nueva, más reciente, actualizada. Así, sin cambiar el contenido, el libro se relanza con una imagen distinta.
Este es precisamente el caso que se da entre dos de los ejemplares que tenemos de este título: las sobrecubiertas son distintas, pero la cubierta azul y los interiores del libro son los mismos.



Ahora bien, ¿cómo podemos conocer la fecha de salida a la venta de este volumen con una sobrecubierta impostada?
La respuesta la encontramos en el anverso de la solapa trasera: en el listado de las últimas obras publicadas, el último de los volúmenes es el número 223, La corriente, de Luis Romero (este ejemplar se editó en 1962). Esto nos lleva a la conclusión de que las tripas de Pabellón de reposo estuvieron almacenadas durante cinco años; es decir, desde la aparición de la primera edición en 1957 hasta la fecha de esta sobrecubierta, en 1962.

