El libro. Su elaboración y partes que lo componen

En navidades de 1956, la editorial Aguilar, a través de su boletín Pregón, presentó un texto que exploraba el proceso de elaboración de un libro, firmado por Víctor Artiz. Este ensayo, caracterizado por su claridad, contundencia y enfoque preciso y con una prosa formidable, logra transmitir la esencia del trabajo del taller en ese momento, y nos adentra en un profundo y fascinante proceso. 

Este texto es esencial para entender el proceso tipográfico de los libros que son motivo de estudio en nuestro blog.

Cubierta del boletín “Pregón” editado por M. Aguilar, editor-librero.

NOTA

Este texto que a continuación vais a leer, está compuesto fielmente al original.

En la confección de un libro intervienen largos, numerosos y complejos procesos; muchos son los problemas que hay que afrontar a lo largo de los procedimientos técnicos por los que sucesivamente transcurre la publicación de un libro, problemas que todas las industrias de las Artes Gráficas se encargan de hacerlos cada día más complicados gracias a los importantes progresos en los métodos de impresión.

La fabricación de un libro, además de la resolución de las dificultades técnicas, lleva consigo la vigilancia, control y coordinación en la ejecución de todas las diversas fases que comprende.

Página 2 del boletín “Pregón” de diciembre de 1956, editado por M. Aguilar, editor-librero, con el texto de Víctor Artiz.

No es posible en tan corto espacio explicar con detalle las diversas técnicas a emplear; nos limitaremos, por tanto, a hacer una simple relación de todas ellas.

  • Estudio, cálculo de extensión, preparación del original y determinación de la tirada.
  • Proyecto de la obra (confección de bocetos y maquetas).
  • Determinación del tamaño, calidad y cantidad de papel.
  • Impresión.
  • Encuadernación.

Cada una de estas fases comprende otras varias; en la enumeración de ellas procuraremos dar un orden sistemático, aunque muchos de los procesos puedan darse simultáneamente, y otras vayan involucradas entre sí.

Página 14 del boletín “Pregón” de diciembre de 1956, editado por M. Aguilar, con la continuación del texto de Víctor Artiz.

Proyecto de la obra: Maquetas y bocetos.

Es uno de los procesos más importantes. Deben ser completos y presentar especificaciones exactas relativas a la medida del texto de la página, márgenes, portada, ilustraciones dentro y fuera del texto e incluso tipo y cuerpo de los caracteres tipográficos.

Junto con la confección de la maqueta se determina el gramaje, calidad y tamaño del papel; la cantidad se calcula al efectuar el estudio del original, al realizar el cálculo de extensión. Es muy conveniente tener en cuenta al encargar la fabricación del papel el plazo de entrega.

Impresión. Entre los numerosos procedimientos que existen, tres son los principalmente utilizados en la impresión de libros.

La tipografía, que imprime a partir de elementos en relieve.

El huecograbado, que imprime a partir de elementos en bajo relieve y cuya área de impresión está formada por la tinta depositada en los huecos.

La litografía y su variante el offset. Aquí el área de impresión y la de no imprimación se encuentran en un mismo plano y están delimitados por un principio de antagonismo entre el agua y los cuerpos grasos. Las partes que deben ser impresas están embadurnadas de tinta grasa y las contrarias están siempre humedecidas.

En la mayoría de nuestras colecciones (Obras Eternas, Joya, Premios Nóbel, Crisol, etc.) se dan a la vez los tres procedimientos: tipografía para el texto, huecobrado para las láminas y offset para las guardas.

El más antiguo y el más utilizado actualmente en España de estos procedimientos es la tipografía. Comprende cuatro órdenes de operaciones: composición, ajuste, imposición y tirada.

Página 15 del boletín “Pregón” de diciembre de 1956, editado por M. Aguilar, con algunas de sus colecciones.

Con la composición obtenemos el texto; se realiza mecánicamente mediante linotipias o monotipias. La diferencia entre estas dos máquinas de componer es que la primera compone bloque de líneas, es decir, todas las palabras de una línea forman un solo bloque. En la segunda, la composición de las líneas se realiza letra a letra.

El texto es debidamente corregido en primeras y segundas pruebas. Mediante el ajuste, los paquetes, las galeradas de composición se dividen en bloques de la misma altura ateniéndose a las características decididas, se intercalan las ilustraciones, blancos de principios de capítulo, colocación de folios, etc.: en resumen, se le da a la página su aspecto definitivo.

Imposición. Esta operación es inmediata a la tirada y comprende la agrupación  y colocación de las páginas en un orden tal que la hoja de papel impresa  y plegada las presente en su orden o numeración natural y con los márgenes previstos.

Tirada. Una vez realizada la imposición se coloca el conjunto de páginas, la forma, en la platina de la máquina y se procede al arreglo. Este consiste en conseguir que los elementos en relieve que determinan el área de impresión estén situados en un mismo plano. Hay que estudiar además la presión y calidad de las tintas, las cuales van determinadas por la calidad, gramaje y composición química del papel. Durante el arreglo conviene sacar un pliego de máquina para verificar si la imposición es correcta.

LAS DIVERSA PARTES DE UN LIBRO IMPRESO

Páginas de respeto. Dos o cuatro páginas en blanco, según sea o no la encuadernación a la rústica o lleve o no guardas especiales.

Portadilla. En esta página sólo debe figurar el título de la obra, aunque a veces se incluya también el nombre del autor y el título de la colección si la obra forma parte de ella.

Portada. En ella se dan a conocer el autor y el título de la obra, el traductor o recopilador, si procede; el autor del prólogo, el editor y el año de la edición. Esta es la primera página que lee el lector y, por tanto, hay que cuidarla para evitarle una decepción en su primer contacto con el libro. En el dorso de la portada se hacen figurar otros datos bibliográficos, como son el título original, si es una traducción; número de la edición, propietarios de los derechos y el pie de imprenta.

Frontispicio. Es la página que se enfrenta con la portada y que, por lo general, es una ilustración.

Prólogo. Que si está hecho por editor se denominará “Advertencia del editor”.

Índice general. Consiste en la simple enumeración de los títulos y subtítulos de los capítulos, referidos a páginas.

El texto propiamente dicho, con sus notas marginales, a pie de página o a final de capítulo, folios, y en la primera de cada 8, 16, ó 32 páginas, según sea la imposición del pliego, la signatura, que es el número de orden de pliego en la totalidad de la obra; suelen colocarse en el margen inferior o a la izquierda.

Índices onomásticos y de materias. Son alfabéticos y en ellos se remite al lector materia por materia de las comprendidas en el volumen.

Colofón. Un corto texto, no siempre empleado, en el que se completan datos bibliográficos omitidos en la portada: se coloca al final de la obra.

Otros elementos complementarios del libro son las láminas fuera de texto, las guardas, la cubierta, los tejuelos y plantas de estampación y la sobrecubierta o camisa; todos ellos exigen la intervención de dibujantes, correctores, grabadores e impresores, y los procesos de preparación y de ejecución son similares a los citados.