“En algunos casos, un volumen de la colección puede considerarse casi una pieza arqueológica para este estudio”.
En este viaje alrededor del diseño de “Áncora y Delfín”, a menudo encontramos alteraciones del modelo, introducidas por la Editorial. Me refiero a la sobrecubierta del volumen 114, primera edición: julio 1955, segunda edición: octubre 1980 (veinticinco años de diferencia entre las dos ediciones).

Si en el artículo donde expongo, de forma acotada, la cronología del diseño, el análisis concluye con el volumen 535 —correspondiente a la edición de octubre de 1978, límite del estudio—, no parece posible que, con este modelo de diseño ilustrado, la editorial lo haya retomado dos años después, editando el volumen 114 (segunda edición) en 1980, cuando, además, la colección ya contaba en el mercado con un nuevo diseño —similar, aunque no idéntico—.

Hay reediciones de ejemplares muy exitosos de la colección, como El camino, de Miguel Delibes, cuya decimoséptima edición es de octubre de 1978, y El diputado votó del señor Cayo, del mismo autor, cuya sexta edición es de febrero de 1979. En estos casos, parece sensato mantener el mismo diseño de sobrecubierta. Pero, en el caso que nos ocupa —que no contaba con una sobrecubierta ilustrada diseñada previamente—, parecía más lógico que adoptara las características del nuevo modelo intorducido a partir de 1978.


Decimoséptima edición: octubre de 1978 y sexta edición: febrero de 1979.
Es cierto que estas “ocurrencias” de la editorial, ya venían produciéndose en volúmenes anteriores al 535. Ediciones Destino había comenzado a introducir un nuevo modelo de diseño (Modelo 3), por ejemplo en los volúmenes: 511, 516 y 534 (no conozco estos ejemplares con el diseño del Modelo 2).
Podría interpretarse esta etapa de transformación en el diseño de la colección como una búsqueda aún no consolidada de uniformidad, como se refleja en la sobrecubierta del volumen 516, donde la “marca” utilizada en la cara de la sobrecubierta y en el lomo, pertenece al diseño anterior.




La pregunta es: ¿por qué la editorial esperó veinticinco años en sacar esta segunda edición de El poder cambia de manos?
La repuesta nos la ofrece en la solapa primera de la sobrecubierta: Czeslaw Milosz es galardonado con el Premio Nobel de Literatura 1980. Esta circunstancia ofrecía una oportunidad perfecta para relanzar el libro y aprovechar el renovado interés del público y los medios en su obra.
El hecho de que Milosz no tuviera más títulos en la colección y que esta obra sólo haya tenido una edición previa sugiere que inicialmente no fue muy exitosa comercialmente, lo que probablemente desincentivó a la editorial de hacer nuevas tiradas.

El dilema —supongo— era: ¿qué modelo de sobrecubierta ilustrada hacer, el “Modelo 2” o el “Modelo 3”?, ya que solo se tenía el diseño de la sobrecubierta tipográfica (Modelo 1).
La decisión que se tomó fue que formara parte del modelo ilustrado original (Modelo 2).
El taller tipográfico intentó reproducir todas las características tipográficas de este modelo (con un tipo similar, pero no idéntico), y posiblemente se les presentó un dilema más, ¿el diseño debería corresponder al diseño antes de 1971 ó a partir de ese año.
Todas las sobrecubiertas realizadas a partir del volumen 352 (1971) llevan, en la contraportada, la palabra “Áncora” con tilde en la “A”. Sin embargo, en esta composición, la “A” no lleva tilde.
Es decir, el taller tipográfico de la editorial siguió el tratamiento tipográfico como si el volumen 114 hubiera tenido una edición anterior a 1971.

