Los estilos de una colección (Áncora y Delfín)

Las sobrecubiertas sirven para proteger las cubiertas, sobre todo sin son de tela; también, como atracción visual e identificación de una colección. Y cuando son ilustradas, algunos coleccionistas las guardan como muestra de arte gráfico.

Volumen 191, (Enero 1961). Una de las primeras ilustraciones de la colección “Áncora y Delfín” en su nuevo modelo de sobrecubierta.

Para poder clasificar los posibles estilos de esta colección, vamos a estudiarlos con la ilustración aislada de una parte sustancial del diseño como es la banda superior donde se describe el título, autor/autora y símbolo de la colección.

Ilustración de la sobrecubierta de Dolores Medio,  Diario de una maestra. Volumen 191, enero 1961.
Detalle de la ilustración.

Cinco son los estilos claros que he podido diferenciar en las ilustraciones de la colección “Áncora y Delfín”: Narrativo, figuración expresionista, abstracción geométrica, minimalismo y collages. Hay ilustraciones que comparten estilos y otras sin clasificar. Haré un apartado para las ilustraciones “cursis”, las cuales creo que no pertenecen al ilustrador de Ibiza, pero visto lo visto, quien sabe. 

Estilo narrativo

Muchas de las lustraciones cuentan historias a través de la figura humana y su interacción con el entorno. Este enfoque narrativo permite que las figuras se conviertan en protagonistas de escenas que invitan a la reflexión. 

Volumen 27.
Detalle de la ilustración de la sobrecubierta del volumen de Carmen Laforet, Nada. Volumen 27, edición con la sobrecubierta ilustrada, octubre 1960.

Esta fabulosa ilustración resumen toda la obra: Andrea (esa chica “rara”) y su forma de aprender a mirar el mundo que la rodea.
Volumen 112.
Detalle de la ilustración de la sobrecubierta de Gisbert Cesbron, Perros perdidos sin collar. Volumen 112, edición con la sobrecubierta ilustrada, mayo 1961. 

La obra aborda la problemática de una infancia desprotegida: jóvenes internados en un correccional en la Francia de principios de los años cincuenta.
Volumen 148.
Detalle de la ilustración de la sobrecubierta de la obra de Miguel Delibes, Diario de un emigrante. Volumen 148, edición con la sobrecubierta ilustrada, septiembre 1965. 

Esta ilustración nos relata las peripecias de Lorenzo (uno de los personajes preferidos de Delibes) durante su emigración a Chile.

Figuración expresionista

En algunas de las obras, el ilustrador incorpora elementos del expresionismo, donde las figuras humanas pueden ser distorsionadas o exageradas para transmitir emociones intensas. Este estilo se enfoca más en la expresión que en la representación realista.

Volumen 65.
Detalle de la ilustración de la sobrecubierta de la obra de Luis Romero, La noria. Volumen 65, edición con la sobrecubierta ilustrada, noviembre 1961. 

La ilustración es, en sí misma, la obra; son los  protagonistas (37) que narran la historia.
Volumen 274.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de Ramón J. Sender, Epitalamio del prieto Trinidad. Volumen 274, primera edición,  sobrecubierta ilustrada, junio 1966. 

Inspirado en la sinopsis de la editorial “… simbolismo tenebroso y terror fantástico”, el ilustrador representa la revuelta de una colonia penal en el Caribe.
Volumen 300.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de Ramón J. Sender, Las criaturas saturnianas. Volumen 300, primera edición sobrecubierta ilustrada, marzo 1968. 

La imagen pretende evocar el ambiente de los aquelarres y rituales en los que participa la protagonista.
Volumen 411.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de Gabriel G. Badell, Las cartas cayeron boca abajo. Volumen 411, primera edición,  sobrecubierta ilustrada, noviembre 1973. 

Esta ilustración es muy similar, en sus rasgos, a la del volumen 300, realizada cinco años después. Sin embargo, está poco lograda, ya que, a pesar de querer representar con una figura a la España rural de la Guerra Civil, el protagonista es un hombre, y en esta imagen podría incluso dudarse de su género.


Abstracción geométrica

A menudo utiliza formas geométricas en las ilustraciones, creando composiciones que juegan con la percepción y la estructura. Este estilo se caracteriza por la simplificación de las figuras.

Volumen 114.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de Czeslaw Milosz,  El poder cambia de manos. Volumen 114, edición con la sobrecubierta ilustrada, octubre 1980. 

Según mi criterio, el autor de esta ilustración conocía seguramente la obra de El Lissitzky, sobre todo, dos obras: el cuento infantil suprematista, titulado Dos cuadrados en seis construcciones, donde el autor nos presenta la historia de dos cuadrados: uno negro (representando a los bolcheviques) y otro rojo (símbolo de la nueva era). La otra, –una de sus más conocidas–, La cuña roja, El Lissitzky utiliza el color rojo para simbolizar la victoria, con el lema “Golpear a los blancos con la cuña roja”. El creador de esta sobrecubierta juega con las mismas formas geométricas y colores, sin embargo, aquí invierte los colores: es la cuña negra la que golpea el centro de la esvástica en rojo.

Está claro que esta obra tiene como actores, al Ejército rojo y  a las tropas alemanas. 
Volumen 130.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de Camilo José Cela, Nuevo retablo de Don Cristobita. Volumen 130, edición con la sobrecubierta ilustrada, 1964. 

Este volumen es una recopilación de cuentos de Cela. La ilustración me resulta incomprensible; no hay nada en toda la lectura que nos conduzca hacia esta sobrecubierta. ¿Quizás sean unos farolillos, unas pelotas de golf y sus tees o una mesa de billar francés?
Volumen 477.
Ilustración de la sobrecubierta de la obra de José Asenjo Sedano, El ovni. Volumen 477, primera edición,  sobrecubierta ilustrada, febrero 1976.

“ En una ciudad todos han quedado perplejos ante la aparición de un misterioso objeto …”

Minimalismo

Un estilo donde las figuras son reducidas a sus formas más básicas, utilizando un número limitado de líneas y colores para comunicar ideas de manera efectiva.

Volumen 63.
Ilustración de la sobrecubierta del volumen de Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte. Volumen 63, edición con la sobrecubierta ilustrada, febrero 1976.

Lo más básico como ilustración para resumir una historia: la hoja de un “cuchillo”, el arma de la violencia en torno a la familia de Pascual Duarte.
Volumen 350.
Ilustración de la sobrecubierta del volumen de Ramón J. Sender, Nocturno de los 14. Volumen 350, primera edición,  sobrecubierta ilustrada, febrero 1976.

Esto de interpretar la idea de un ilustrador puede resultar prepotente. No tengo conocimiento para ser crítico, sólo intento ponerme en el papel del diseñador de estas sobrecubiertas.


En esta ilustración, muy parecida a la del volumen 63,  La familia de Pascual Duarte, ¿el diseñador nos quiere representar “el abismo”? Nocturno de los 14, es un libro donde Sender habla de los amigos suicidas (14) de “su vida y sus razones para buscar la muerte”

Collages

Con el collages, el ilustrador juega con la forma y la figura de una manera más libre. Puede distorsionar y reconfigurar las figuras, mezclar materiales y grafismo, que se ensamblan para formar una nueva composición, lo que le permite crear un efecto visual dinámico. Podemos observar collages geométricos y collages figurativos.

Volumen 42.
Ilustración de la sobrecubierta del libro de Robert Henriques, El capitán Smith y compañía. Volumen 42, edición con la sobrecubierta ilustrada, 1965. Realizada con recortes de papel o cartulina de cuatro colores diferentes, donde cada color representa una parte del paisaje.

Este texto extraído de la obra, nos puede dar cierta idea de interpretación de la ilustración. “ … pues aquella cresta era tierra extranjera que se elevaba en una playa extranjera: y el valle, que se extendía ante ellos en la noche, escondía bajo su neblina un objetivo de aventura, las amplias arcadas de un magnífico puente …”
Volumen 64.
Ilustración de la sobrecubierta del libro de Carmen Laforet, La isla y los demonios. Volumen 64, edición con sobrecubierta ilustrada, marzo 1964. Igual que la ilustración del volumen anterior, los recortes de papel representan las partes del paisaje.

Quien conozca las Islas Canarias, y en particular Las Palmas de Gran Canaria, reconocerá el significado de esta ilustración sin necesidad de leer una sola línea del volumen: tierra volcánica, chumberas, roques, mar, etc. La obra está ambientada en la isla durante la Guerra Civil española.
Volumen 193.
Ilustración de la sobrecubierta del libro de Ana María Matute, Tres y un sueño. Volumen 193, enero 1961. 

Esta ilustración es parte de lo que llamo ‘collages figurativos’, con duendecillos y magia para representar tres narraciones.

«Cursis»

Cuando me refería anteriormente a ilustraciones “cursis”, son estas que tanto el dibujo como el color se apartan en demasía del estilo más reconocido de la colección y de Erwin Bechtold; “casualmente”, casi siempre son mujeres las autoras de estos libros.

Volumen 381.
Ilustración de la sobrecubierta del libro de Victoria Holt, La mujer secreta. Volumen 381, julio 1972. 

Un barco llamado “La mujer secreta”,una isla, una mansión, una institutriz, los Mares del Sur, etc.
Volumen 497.
Ilustración de la sobrecubierta del libro de Carmen Martín Gaite, Fragmentos de interior. Volumen 497, mayo 1972. 

¿Sin más!

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